Aunque es una tierra rica en la que ya fundaron los romanos la ciudad de Mérida, que conserva un espléndido teatro, épocas de penuria empujaron a muchos extremeños a buscar fortuna en América. Algunos lo consiguieron, y ciudades como Trujillo, Cáceres y muchas otras conservan las iglesias y las señoriales mansiones que construyeron los conquistadores. Actualmente los espacios naturales son también el gran patrimonio de Extremadura, con sus dehesas de olivares y parque naturales como el de Monfragüe, conocidos por su riqueza faunística y ornitológica.