Sus enormes playas bañadas por el Mediterráneo constituyen un gran atractivo para los turistas de toda Europa deseosos de sol y playa. Hacia el interior, los montes Cévennes y las estribaciones del Macizo Central configuran, para los aficionados al excursionimo y los deportes de aventura. Al Sur, los castillos cátaros con la espectacular ciudad medieval de Carcassonne, el Rossellón que comparte la cultura catalana y los Pirineos, completan esta increíble variedad de paisajes.