En el Sur de España, con unas costas donde las temperaturas nunca llegan por debajo de cero, con enorme playas donde es posible bañarse casi todo el año, es un destino privilegiado para los turistas y jubilados centroeuropeos que huyen de sus climas fríos. Sus vinos, sus tapas, su folklore, su ambiente alegre y relajado completan un marco ideal para el turismo. La influencia árabe ha dejado innumerables monumentos y ha configurado la arquitectura popular, con sus casas blancas y sus patios llenos de flores.