Ocupada en gran parte por las extensiones llanas de La Mancha y los Campos de Montiel, pobladas de los típicos molinos y grandes productoras de cereales, de vino y de ovejas de las que se obtienen los excelentes quesos manchegos, merecen especial atención los espacios naturales de los bosques de Cuenca, las sierras de Alcaraz y Segura, las Lagunas de Ruidera o el Parque Natural de Cabañeros, una auténtica sabana poblada de cérvidos y muchos otros animales.