Desde la desembocadura del río Sena hacia el Sur se extienden una serie de amplias playas, las más cercanas a París y de las primeras en atraer el turismo masivo, y que aún conservan su glamour como Deauville, Trouville y Hornfleur. También fueron el escenario del día D, el desembarco de Normandía, que marcó el inicio del fin de la Segunda Guerra Mundial. El interior es tierra de pastos, vacas y manzanas, de las que se obtiene el calvados. Pero sin duda el monumento emblemático de Normandía es el Mont Saint Michel, importante punto de partida de una de las rutas del Camino de Santiago.